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1. Un correcto baño garantiza la salud de la piel del bebé
La celebración del baño no debe responder sólo a criterios de higiene. El baño es un buen momento para mimar al pequeño y ofrecerle la posibilidad de disfrutar con el agua.
- Para el baño no existe una hora fija al día. Sin embargo la experiencia aconseja la hora de antes de la cena como el mejor momento. El baño ayuda a relajar al bebé y por tanto a conciliar más rápidamente el sueño.
- Hay que tener a mano lo imprescindible. Una esponja o manopla
suave y natural que no moleste al bebé, una toalla y productos de
limpieza acordes con la piel del recién nacido.
- Antes de bañar al pequeño es conveniente
comprobar la temperatura del agua. El agua debe de estar entre los 37 y
38 grados. Para comprobar como está el agua puedes utilizar un termómetro.
- El bebé debe introducirse en la bañera mediante
movimientos seguros, que en ningún caso hagan peligrar al bebé.
La forma de sumergirlo en el agua ha de ser gradual para que poco a poco
se vaya aclimatando al medio. Para este movimiento sujeta al pequeño
con firmeza, la espalda y cabeza deben apoyarse en tú antebrazo izquierdo
y al mismo tiempo sujeta su brazo y hombro con la mano.
- El primer paso para bañarle es lavarle la cabeza.
Este paso es algo que incomoda a los bebés. Para evitar problemas
mantén al pequeño en posición horizontal apoyando su
cabeza en el hueco de tu brazo. Enjabona bien la cabeza con la máxima
suavidad. Aclara enseguida.
- La espalda es el segundo de los pasos en el baño.
Para ello agarra al niño por la parte exterior de su hombro para
que se sienta más seguro. Enjabona y aclara con delicadeza.
- Una vez hayas lavado la cabeza y la espalda aplica el jabón
por el resto del cuerpo. Limpia con cuidado todos los pliegos de su cuerpo.
Es recomendable no realizar movimientos bruscos en el agua. De hacerlo el
pequeño puede asustarse y romper a llorar.
- En el secado debes saber que lo mejor es tumbar al bebé
en una toalla con mucho cuidado. Envolverlo y secarle bien todo el cuerpo,
con especial atención a los pliegues de su cuerpo.
- Los productos de limpieza más aconsejables son los
recomendados para bebés con un Ph de 5.5 aproximadamente. Después
del secado se le puede aplicar una crema hidratante.
- Una o dos veces por semana se ha de lavar el cabello. Durante el primer año de vida se deben evitar los champús que contienen sustancias potencialmente irritables.
2. Indicaciones para cambiar pañales (I)
Jamás dejes solo a tu bebé sobre la mesa donde acostumbras cambiarlo. Cuando le cambies el pañal, sujétalo siempre colocando una mano sobre su cuerpo. En el caso de los varones, mantén cerca un pañal extra para cubrirle el pene, de lo contrario, podría mojarte.
Cámbiale los pañales con frecuencia, especialmente si tiene rozaduras. Puedes hacerlo antes y después de que él se duerma. Revísale el pañal unos minutos después de cada alimento. Debes cambiar los pañales de tela con mayor frecuencia que los desechables (de cuatro a seis cambios de pañales desechables equivalen a de seis a ocho cambios de pañales de tela).
Si utilizas agua tibia en lugar de toallas húmedas, no uses jabón, porque puede irritar la delicada piel de tu bebé. Cuando limpies el área de los genitales, siempre hazlo de adelante hacia atrás. Si utilizas desechables y tu bebé sufre con frecuencia de rozaduras por el pañal, considera la posibilidad de que presente una alergia a los perfumes que contienen.
4. Como debe dormir mi bebé
Debes de tener mucho cuidado en cómo acuestas a tu bebé. Hazlo despacio y con suavidad, pues si lo mueves bruscamente tendrá una desagradable sensación de pérdida de equilibrio y se asustará. A esta emoción se le conoce como "reflejo de Moro".
La Asociaciones de Pediatría a nivel mundial ya no recomiendan acostar a los bebés boca abajo porque está comprobado que -al igual que abrigarlos demasiado- aumenta el riesgo de muerte súbita o muerte de cuna. Además, los médicos ortopedistas no recomiendan que los niños a partir de los seis meses duerman en esta postura, por la posición de los pies y la cadera, ya que puede llegar a causar una deformación.
Lo más adecuado es acostarlo boca arriba o de lado. En cuanto a la postura boca arriba, no debes de preocuparte por un posible atragantamiento o bronco aspiración, ya que los bebés acostados de esta forma tienden a voltear su cabeza hacia un lado.